
Operación: nuevo superventas. Ford sigue empleándose al máximo en el desarrollo final del nuevo Ford Focus 2018. Y no es para menos: la marca no puede fallar en la renovación de un coche que apunta al segmento con más ventas del mercado, que tradicionalmente ha sido su “best seller”.
Hace apenas unos meses ya te adelantamos las primeras informaciones sobe el Ford Focus 2018. Pues bien, hoy seguimos profundizando en una de las grandes novedades que se esperan para el próximo año, un compacto que debería verse ya en el próximo Salón de Ginebra en marzo, para iniciar luego ya en mayo su comercialización. Por España ya se han podido ver unidades camufladas en última fase de desarrollo, como verás en el vídeo a continuación.
Ford por tanto arrancará año con la que será ya la cuarta generación del Focus, un compacto que ha ido evolucionando con el paso del tiempo manteniendo siempre una marcada filosofía deportiva y dinámica. Y esta vez seguirá ahondando en sus valores, aunque con un claro objetivo en su hoja de ruta: escalar unos cuantos peldaños esta vez en calidad percibida y ambiente “premium”. Por estética, no hay duda que será también más atractivo y aerodinámico.
NUEVA PLATAFORMA Y MÁS AGILIDAD
Para ello, y aunque está por confirmar oficialmente, el nuevo Ford Focus se sustentará sobre una nueva plataforma, muy evolucionada sobre la arquitectura C compacta de la marca. Con ella, no sólo el nuevo modelo podrá acoger ya lo último en tecnología y en sistemas de propulsión, sino que garantizará al mismo tiempo una mayor ligereza: se estima que recorte entre 50 y 100 kg el peso de la actual generación. Junto a esta nueva base, y para reforzar aún más el tacto vivo y ágil del que siempre ha hecho gala el Focus, Ford tiene previsto estrenar también una dirección “steer by wire”: sin conexión física entre el volante y el eje delantero, capaz de modificar la desmultiplicación en función de la velocidad para que sea más directa en situaciones de exigencia dinámica y más suave, por ejemplo, en maniobras.
