
A nadie le sorprenderá el hecho de que el nuevo Ranger Raptor luzca una estética más agresiva que la del Ford Ranger ‘normal’. Esto lo logra gracias a elementos como protecciones de plástico más voluminosas, detalles metálicos en los paragolpes, unos pasas de rueda ensanchados, unas llantas de 17 pulgadas, o unos neumáticos todoterreno BF Goodrich en medidas 285/70 R17. Pero, además, el nuevo Ranger Raptor no es solo un tipo más ‘duro’; también es es más grande: mide 5.398 mm de largo, 2.180 mm de ancho y 1.873 mm de alto. Su ancho de vías también es mayor (1.780 mm).
Como te imaginas, el Ranger Raptor no solo parece una bestia; también lo es. Bajo el capó esconde un bloque diésel 2.0 tetracilíndrico biturbo capaz de generar 210 CV de potencia y 500 Nm de par máximo. Este propulsor envía su fuerza a las cuatro ruedas a través de un cambio automático de 10 marchas y convertidor de par.
Además (y es que no podía ser de otra manera), el Ranger Raptor tiene marcha reductora, y seis modos distintos de conducción.
Y es en los modos de conducción donde guarda el Ford Ranger Raptor una de sus mejores bazas: el interesante modo de conducción Baja, que mejora la respuesta del acelerador, y permite que este ‘pick up’ circule por terrenos poco transitables a altas velocidades.