
Los testigos del cuadro avisan de posibles fallos. Saber interpretarlos ayuda a actuar a tiempo y evitar averías mayores.
Cuando arrancamos el coche es normal que aparezcan durante unos segundos varios testigos en el cuadro de instrumentos. La mayoría se apagan inmediatamente después de realizar las comprobaciones iniciales del vehículo.
El problema aparece cuando alguna de esas luces permanece encendida durante la conducción o aparece de forma inesperada.
Saber interpretar los principales testigos puede ayudarnos a detectar una incidencia a tiempo y evitar que un pequeño problema termine convirtiéndose en una avería mucho más importante.
El color del testigo nos da una primera pista
Aunque cada fabricante puede utilizar símbolos ligeramente diferentes, el color suele indicar el nivel de atención que requiere el aviso.
Los testigos verdes o azules normalmente informan sobre sistemas que están funcionando, como las luces de carretera o determinados asistentes de conducción.
Los testigos amarillos o naranjas suelen indicar que existe alguna incidencia que conviene revisar próximamente.
Los testigos rojos, en cambio, pueden advertir de un problema más serio y requieren especial atención.
Ante cualquier duda, lo recomendable es consultar el manual del vehículo o acudir a un taller especializado.
Testigo del motor
El conocido testigo amarillo con forma de motor es uno de los avisos que más preocupación genera entre los conductores.
Puede encenderse por diferentes motivos relacionados con el sistema de gestión electrónica, emisiones, sensores, encendido o alimentación del motor.
En algunos casos el coche puede continuar funcionando aparentemente con normalidad, pero eso no significa que debamos ignorarlo.
Si el testigo permanece encendido, es recomendable realizar una diagnosis para conocer exactamente qué está provocando el aviso.
Testigo de presión de aceite
El símbolo de una aceitera suele aparecer en color rojo y merece atención inmediata.
Puede indicar que la presión del aceite del motor no es adecuada.
El aceite es fundamental para lubricar y proteger los componentes internos del motor, por lo que continuar circulando con una presión insuficiente puede provocar daños importantes.
Si este testigo aparece durante la marcha, lo recomendable es detener el vehículo en un lugar seguro y solicitar asistencia o consultar con el taller.
Testigo de temperatura del motor
Otro de los avisos importantes es el relacionado con la temperatura del refrigerante.
Si aparece en rojo puede indicar que el motor está trabajando a una temperatura demasiado elevada.
Las causas pueden ser diversas: falta de líquido refrigerante, problemas en el sistema de refrigeración, fallo del ventilador o alguna incidencia mecánica.
Continuar circulando con el motor sobrecalentado puede ocasionar daños graves, por lo que conviene detenerse y comprobar el problema antes de continuar.
Testigo de batería
El símbolo de la batería no siempre significa que la batería esté agotada.
También puede indicar algún problema relacionado con el sistema de carga del vehículo, el alternador o diferentes componentes eléctricos.
Si aparece durante la conducción y permanece encendido, el coche podría estar funcionando únicamente con la energía almacenada en la batería.
En ese caso, conviene acudir cuanto antes a un taller para realizar una comprobación.
Testigo del sistema de frenos
Un símbolo rojo relacionado con los frenos puede indicar diferentes situaciones.
En algunos vehículos aparece simplemente porque el freno de estacionamiento continúa activado, pero también puede advertir de un nivel insuficiente de líquido de frenos o de alguna incidencia en el sistema.
Si el aviso permanece encendido después de quitar el freno de mano, es importante revisarlo.
Los frenos son uno de los elementos esenciales para la seguridad del vehículo y cualquier anomalía debe ser comprobada cuanto antes.
Testigo del ABS
El sistema ABS evita que las ruedas se bloqueen durante una frenada intensa.
Si aparece su testigo, el sistema convencional de frenado puede seguir funcionando, pero alguna función del ABS podría no estar disponible correctamente.
Por este motivo, aunque el coche pueda seguir circulando, es recomendable realizar una revisión para localizar la incidencia.
Testigo de presión de neumáticos
Cada vez más vehículos cuentan con sistemas capaces de detectar una pérdida de presión en alguno de los neumáticos.
Cuando aparece este aviso conviene comprobar las presiones y revisar visualmente las ruedas para descartar pinchazos, pérdidas de aire o daños.
Circular con una presión incorrecta puede afectar a la estabilidad, al desgaste del neumático y al consumo del vehículo.
¿Qué hacer cuando aparece un testigo?
Lo primero es mantener la calma y comprobar qué símbolo se ha encendido.
Si se trata de un aviso informativo o amarillo, normalmente podremos continuar circulando con precaución hasta poder realizar una revisión.
Si el testigo es rojo, aparece acompañado de ruidos extraños, pérdida de potencia, temperatura elevada o cualquier comportamiento anormal, lo más prudente será detener el vehículo en un lugar seguro.
Nunca conviene ignorar una luz de advertencia esperando simplemente a que desaparezca.
La diagnosis permite localizar el problema
Los vehículos actuales incorporan numerosos sensores y sistemas electrónicos capaces de registrar información sobre diferentes componentes.
Mediante equipos de diagnosis es posible consultar los errores almacenados y localizar con mayor precisión la causa de muchos avisos del cuadro.
Esto permite realizar una revisión más eficaz y evitar sustituir componentes innecesariamente.
Revisa tu vehículo ante cualquier aviso
Un testigo no siempre significa que exista una avería grave, pero sí es una señal que el vehículo está utilizando para comunicarnos que algo debe comprobarse.
Detectar el problema a tiempo puede evitar reparaciones mayores y contribuir a mantener el coche en buenas condiciones.
En Talleres Autoclave, en Lodosa, realizamos trabajos de mantenimiento, diagnosis y reparación de vehículos Ford y multimarca para ayudarte a detectar cualquier incidencia y volver a circular con seguridad.






